La ciudad de Sevilla se caracteriza por su riqueza histórica y cultural, lo que se evidencia no sólo en sus obras artísticas sino también en sus impresionantes palacios.

Los palacios de Sevilla guardan en su interior los usos y las costumbres de otras épocas, brindando una vista al pasado; sus exteriores son también decorados con elementos que marcan la suntuosidad y elegancia de la burguesía sevillana.

Casa de Pilatos – Este palacio se caracteriza por mezclar los estilos mudéjar y renacentista en una obra que emula el pretorio de Poncio Pilatos.

Palacio de las Dueñas – Los estilos renacentista, gótico y mudéjar se hacen notar en decorados con azulejos, ladrillos y tejas que imprimen ese toque sevillano, además de su recargada y vistosa arquitectura.

Antigua Real Audiencia de Sevilla – Este palacio tiene influencia clasicista visible en sus fachadas y cuenta con amplios patios donde se pueden apreciar obras de arte.

Palacio Arzobispal – Este es un palacio de estilo barroco que data del siglo XVIII y se caracteriza por las impresionantes obras de arte que alberga en su interior.